Oct
Mi autobusero V
Posted in Lo que me revienta los cojines | No Comments »Madre mía… esto es una locura. Voy a ser breve.
Salí de trabajar a la hora de comer… llegué a la parada. El bus tardó unos 10 minutos en llegar. Entro, pago y me siento por la parte trasera.
Me distraigo pensando en mis cosas… subo la mirarda y mis ojos se desvían automáticos al espejo retrovisor del autobús… y ahí está… ETERNO y OMNIPRESENTE… Domingo conduciendo el autobús.
Os juro por Dios que esta historia es verídica… ni licencia poética ni ciencia ficción. Ahí estaba él… y él no estaba ahí cuando me subí. Me he asustado, de verdad.
Me he acercado a él. Yo:
-”¿Cómo lo haces, Domingo? Necesito una explicación creíble.”
Solo con ver la expresión de su cara se me quitó la idea de que me andaba siguiendo… casi le da un vuelco al corazón.
Él (en su cabeza, con su mirada y su gesto):
-”¿Qué coño hace aquí esta tía de nuevo?”
Él (con voz relajada… sin desaprovechar esta oportunidad para quedar como un auténtico caballero):
-”Princesa… toma tu euro con cincuenta de vuelta y, esta vez, que sea una cervecita a mi salud.”
Me senté resignada… y entendí que Domingo sería el padrino de mi primer hijo… que le llamarían Tito, qué él sería el que se pusiese el disfraz de Papá Noel en Navidad para repartir los regalos… y que no habría cena familiar en condiciones sin su presencia.
Thali.
PD: Se dice “esgince” no “esglince”… sí, lo aprendí anoche.