Mi autobusero V

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Madre mía… esto es una locura. Voy a ser breve.

 

Salí de trabajar a la hora de comer… llegué a la parada. El bus tardó unos 10 minutos en llegar. Entro, pago y me siento por la parte trasera.

Me distraigo pensando en mis cosas… subo la mirarda y mis ojos se desvían automáticos al espejo retrovisor del autobús… y ahí está… ETERNO y OMNIPRESENTE… Domingo conduciendo el autobús.

Os juro por Dios que esta historia es verídica… ni licencia poética ni ciencia ficción. Ahí estaba él… y él no estaba ahí cuando me subí. Me he asustado, de verdad.

Me he acercado a él. Yo:

-”¿Cómo lo haces, Domingo? Necesito una explicación creíble.”

Solo con ver la expresión de su cara se me quitó la idea de que me andaba siguiendo… casi le da un vuelco al corazón.

Él (en su cabeza, con su mirada y su gesto):

-”¿Qué coño hace aquí esta tía de nuevo?”

Él (con voz relajada… sin desaprovechar esta oportunidad para quedar como un auténtico caballero):

-”Princesa… toma tu euro con cincuenta de vuelta y, esta vez, que sea una cervecita a mi salud.”

 

Me senté resignada… y entendí que Domingo sería el padrino de mi primer hijo… que le llamarían Tito, qué él sería el que se pusiese el disfraz de Papá Noel en Navidad para repartir los regalos… y que no habría cena familiar en condiciones sin su presencia.

 

Thali.

PD: Se dice “esgince” no “esglince”… sí, lo aprendí anoche.

Mi autobusero IV

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Hoy es viernes… los viernes entro media hora antes a trabajar. Me despierto sola… aún no ha sonado el despertador. Y dormito en la cama expectante al primer “BIP” de la alarma (el “BIP” respetuoso), ese que nos avisa del caos de “BIPS BIPS” de todos los tamaños y colores que se aproxima.

 

No estoy disfrutando el ratito de más en la cama… sé que el BIP está cerca…¿¿pero cuán cerca?? No aguanto más, me levanto decidida… miro el reloj. Las 8:00… mierda! Olvidé poner la alarma media hora antes anoche… tengo 15 minutos para prepararme y llegar a la parada del bus.

Mierda de neurona despertador que no se ajusta al nuevo horario otoñal… mejor dicho… mierda de neuronas funcionales que no me recuerdan cambiar la alarma del despertador!!!

 

En fin… voy a la ducha… enciendo el agua y me cepillo los dientes mientras ésta llega a una temperatura no-letal para el ser humano. Me desvisto, me meto dentro… mierda!! LETAL LETAL LETAL LETAL (muero)!! Helada… helada TITANIC! Me salen chichones causados por los cubitos de hielo que caían de la alcachofa de la lucha a modo de gotas… me sale pico, culo de pollo y plumas para complementar a mi tersa piel de gallina.

Me arrastro con los codos (piernas inertes) por el suelo del baño hasta alcanzar la calefacción… pulso el ON!! Mierda…!!! No hay agua… no hay luz… ¡¡Dios, que hasta el séptimo día no te toca descansar!!!

Sucia… a ciegas… me visto sin pensar y me voy. Corro a lo Thali (corro tanto que han creado una modalidad que lleva ni nombre), ya no llego… o cojo el bus de las 8:15… o hasta las 8:45 esperando.

 

Según doblo la esquina de mi calle lo veo acercándose a la parada. No me lo creo… es un milagro. Llegamos a la vez a la parada…esto es lo que se llama un orgasmo simultáneo en la relación pasajero-busilial. Una delicia!

Se abren las puertas… no doy crédito.

Domingo (mi autobusero):

-”Sube princesa… que hoy sí llegué a tiempo”

Me lo dice como si él supiera que me iba a encontrar allí. Aclaremos, Domingo es mi autobusero de las tardes… nunca le había visto por las mañanas… y de repente está ahí, salvador de un día que se presentaba obtuso… y me habla como si hubiésemos quedado… como si él se esperase este casual encuentro.

No me deja pagar… me siento. Y 20 minutos más tarde estoy en mi trabajo…he llegado 25 minutos antes de tiempo. ¿Alguien me puede explicar lo que ha pasado?

 

No hace frío… me siento en una cafetería… y cafelito.

Yo (alzando la taza), brindo:

-”Por Domingo.”

 

Y es entonces, al pronunciar su nombre en alto (bueno… voz media, que estaba en una cafetería con otros seres humanos… y yo tengo una reputación) que me doy cuenta… de la relación. Dios hoy, decidió descansar… adelantó el séptimo día al quinto… y por eso no había luz, ni agua… no creó esta mañana. Pero no me abandonó, me mandó a Domingo… domingo es el séptimo día… y Domingo es mi angelito de la guarda.

 

Thali

Teatro Asura!!

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Esta gente hace teatro de improvisación. Son la risa!!

Soy fan total y absoluta de esta gente… Vas, es en un sitio cutre cutre… hay quien diría que está ambientado con un “callejero style”… pero sinceramente, lo que es, es cutre. Tú vas… escribes una frase, una palabra… en definitiva un tema en un papel. Meten los papeles de todo el público en una urna… los remueven…y sacan un papel. Hablan durante 20 segundos entre ellos… y empieza el espectáculo!!

Improvisación real… sanísima e inteligente. Si tenéis ocasión de ir… por favor, id.

No sé los espectáculos que tengan ahora. Hay temporadas en las que se dedican a hacer talleres, así que de cara al público no hay nada. A mi el rollo clown’ me gusta menos… pero cuando veáis que hay impro… aprovechad.

http://www.teatroasura.com/

 

Otro sitio que me dicen que merece la pena es La plaza de la Artes. Ahí los espectáculos son más variados, pero también hay impros chulas. Habrá que darle una oportunidad!!

http://www.laplazadelasartes.com

 

Anécdota:

Vi un documental sobre la cultura asiática… creo que era en China. Resulta, que aunque no nos demos cuenta el estado anímico de las personas que nos cruzamos por la calle nos afecta más de lo que pensamos. Por lo visto estamos de mejor o peor humor en función de las personas que nos rodean en los bares, en los centros comerciales… somos un cocktail de las sensaciones ajenas que vamos percibiendo. Los chinos, que son muchos… para evitar este intercambio de emociones constantes… hacían todo lo posible, antiguamente, por ser lo menos expresivos posible. Es decir… al vivir en una sociedad plagada, reducían sus gestos al mínimo para no afectar a la estabilidad de los demás (sé de más de uno que se lo hubiera pasado teta poniendo muecas para provocarles ataques epilépticos).

La cuestión es que, con este objetivo en mente… aprendieron a reírse sin sonreír. O sea… aprendieron a no reírse. Las mujeres incluso eran obligadas a pintarse los dientes de negro… por si les entraba la risa floja, que no reluciese tanto el esmalte de los sientes. También se depilaban las cejas naturales y se pintaban otras más arriba… de ese modo, si subían las cejas… las dibujadas ni se inmutaban.

El documental describía lo negativo de esta costumbre y las repercusiones mentales que había tenido en la sociedad: depresión, falta de personalidad…etc. Por ello, en la actualidad, estaban experimentando con unos grupos de chinos, sometiéndoles a espectáculos de humor que les ayudasen a romper esas barreras. Era patético… tanto así, que les tenían que recordar cómo se hacía eso de sonreír haciéndoles morder un lápiz durante la actuación!!

Así que, ya sabéis… llevaros lápices, pero para apuntar vuestro tema de la IMPRO… que para reíros no os va a hacer falta!!

 

Thali

Mi autobusero III

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He llegado a casa… son las 21:45. ¿Qué te parece? Salí a las 20:20… con tiempo; a pesar de ello, corrí… corrí como corren los pringados que veis desde el autobús…

 

Esperé durante 35 minutos sintiéndome como inmersa en una bola de esas que los cutres traen de recuerdo a sus hijos. Uno de esos souvenirs que contienen una estatua emblemática que los volteas y cae nieve por doquier… de arriba a abajo, de izquierda a derecha y de suroeste a noreste…sufrí.

Me cagué en la madre de Domingo, así se llama mi autobusero… recordando lo bonitas que me parecían las promesas que me hizo ayer… y que hoy se desvanecían a cada latido que mi cansado corazón daba… cada vez más lento.

 

Y llegó… y a pesar de todo… se vió obligado a cumplir su sucia promesa. Llevaba yo tanto tiempo anclada en la parada que le tocó esperarme… esperarme en lo que yo hacía intentos vanos por descongelarme y dejar de ser parte del mobiliario urbano.

Le miré mal… enseguida se disculpó.

-”Es que el Metro Ligero está en huelga y hay mucho atasco”

Yo:

-”Mal… Domingo, muy mal. Me lo prometiste.”

Y le tendí mi euro y cincuenta céntimos.

Me agarró la mano…mi corazón volvió a palpitar después de 10 minutos sin pronunciarse.

Domingo:

-”No… no quiero tu dinero! Guárdalo y tómate con él un café calentito. Estás helada, princesa.”

Mirándome a los ojos:

“No volverá a pasar. Lo juro.”

Yo:

-”Pues rézale todo lo que te sepas a la Virgencita de Guadalupe (es peruano y yo me he tragado mucha telenovela latina)… para que de hoy al domingo, Domingo, le concedan al sindicato del Metro Ligero todas sus exigencias… y precaución, amigo conductor… porque por muy humano que seas, conmigo no se tropieza dos veces… qué no soy una piedra!”

 

Thali

Mi autobusero II

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Como habréis observado los perspicaces, hoy no es un día muy fructífero para mí, laboralmente hablando. Pero no me voy por ahí… que me lío.

 

Yo quería hablaros de mi autobusero. Generalmente salgo de trabajar a las 20:30 (hora ficticias para despistar a los perturbados violadores), camino hasta la parada de autobús cruzando la carretera por un puente elevado y espero durante 20 minutos… a eso de las 21:00 cojo el bus y llego a casa a las 21:20.

 

El lunes no; el lunes salí 5 minutos antes. Salgo de la ofi a las 20:25… camino, y estando encima del puente veo a mi autobús que se aproxima veloz. Mierda! ¿Corro o no corro? La eterna pregunta de los que perdemos los autobuses en nuestras narices. Así que lo dicho: no corrí y perdí el autobús en mis narices.

Pero por qué no corremos?! ¿De dónde sale esa vergüenza a qué nos vean correr? Vergüenza de que nos vean fracasar… que todos hemos visto alguna vez a uno corriendo pensando: ¿llegará? ¿no llegará? Y es muy ridículo cuando no llega por los pelos y de la un par de patadas al autobús que se aleja. Porque hay autobuseros que son crueles… pero no me meto con el gremio (Consejo de mi abogado y padre de mi ahijado); que si de algo va esta historia es de un autobusero servicial.

 

La cosa es que… el martes, salgo a las 20:25 también. Dispuesta a darlo todo… a dejarme las suelas en ese puente y sudar el bochorno de que me vean perder el bus. Camino deprisa (sin doblar las rodillas, no sé bien por qué)… pero aún no corro, tampoco voy a hacer el ridículo por todo el parque empresarial. Una vez fuera, empiezo a correr… me paro en mitad del puente, desde ahí puedo verlo todo… y lo veo, veo a mi bus a 10 segundos de mi parada… mierda! Corro, corro como si me persiguiese el violador que ataca a las niñas que ponen su dirección en sus blogs. Y para mi asombro… llego. Subo gloriosa y triunfadora… Dios, me falta el aire y me sobra medio esófago!! Pero ahí estoy!! En el bus… curiosamente en la radio canta Shakira… “suerte que es tener las piernas firmes, para correr si me hace falta” (un guiño de la vida) llego a casa a las 21:05… he ganado 15 minutos de libertad y me siento estupenda!!

 

Miércoles, día 3. Salgo a las 20:25. Rapidito que es gerundio (como diría Aída). Cuando estoy aún al otro lado de la carretera veo el bus… mierda! Corro, corro, corro… llego. El autobusero me mira y se ríe. Me da conversación en lo que yo trato de volver en mí y no acabar de desmayarme. Charla amistosamente. Me pregunta que si soy la misma de ayer… asiento desvalida. Resulta ser muy amable; me dice que no hace falta que corra tanto… que a qué hora me pilla bien que pase por la parada. Me río… insiste; si le veo desde el puente, basta que le haga un gesto con la mano para que me reconozca y él se quedará en la parada esperándome. Más majo!!

 

¿Qué pasa? Que todo favor tiene un precio en esta vida (que visión tan negativa… no lo pienso de verdad). Siguió hablando… que si a qué te dedicas, que si dónde vives, qué por dónde sales… que si tienes novio…mmmm… de amable pasó a ser un pesado. Muy pesado… el precio por que me espere y llegar a casa 15 minutos antes es aguantar a un pesado día tras día… tras día!!

¿Me compensa? Son las 20:18… y no sé si ir apagando el ordenador para salir a y 25… y soportar todos las preguntas “personales” del señor conductor… o si aceptar mi derrota… salir a las 20:30… y esperar 20 minutos más en el frío… con la lluvia mojada…

Es que no son sólo 15 minutos más en casa… son también 15 minutos menos a la interperie…. A ver que lo piense bien…

 

Ciao… que no llego!!!!!!

 

Thali