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La Caca.
Posted in El pan nuestro de cada día, Las Gafas, Lo que cuenta cada Cual | 1 Comment »La Caca!
Voy a hablaros de la caca porque creo que es algo muy mío. No sé en qué momento de mi vida la caca pasó a asociarse a mi imagen personal, pero lo cierto es que todo el que me conoce sabe que a la caca y a mí nos une mucho más que una mera necesidad fisiológica.
Y es que no ha sido una decisión voluntaria, este vínculo que se ha creado entre la caca y yo… de hecho han sido comentarios de los demás los que me han hecho caer en la cuenta de que yo tengo un feeling con la caca.
Tengo problemas de estómago desde que yo recuerdo… alérgica a la leche desde que nací, y de ahí en adelante todo han sido problemas… nada serio, pero es una constante en mi vida. Que si diarrea, que si estreñimiento, que si gastrointeritis, retortijones, gases, etc. Era algo tan presente en mi vida que se vé que sin darme cuenta fui perdiendo el pudor en este sentido… obvié las normas de educación referentes al tema de los quehaceres del “baño”. Todo aquel vocabulario que me enseñaron para insinuar más que decir cayó en el olvido… ni “tengo que hacer popo”, ni “tengo que ir al baño”, ni “hacer nº2”, ni “usar el servicio” . Yo cuando me cago “me cago”.
La pobre de mi madre me ha llevado a médicos para aburrir… me han diagnosticado colon irritable, posibles alergias, falta de absorción intestinal, gastointeritis crónica…. Lo último fue una bacteria que mi madre decidió que tenía mi hermana hace unos años y yo hace unos meses… la descubrió un buen día por casualidad leyendo una revista… y desde entonces intenta someternos a todos a su tratamiento relacionando todos los síntomas que describía el artículo con nuestro historial médico.
La cosa es que por H o por B… no digiero demasiado bien, y como consecuencia directa hago mucha caca… He tenido que aprender a hacer caca allá donde vaya, y hablar del tema creo que me ayuda a superar las vergüenzas resultantes de por ejemplo, ir a casa de un conocido y usar el servicio. Es como cuando te sale un grano y en lugar de intentar ocultarlo para que nadie diga nada… llegar y decir: “Bueno, lo primero mirad qué pedazo de grano me ha salido! ¿Lo habéis visto bien? ¿Algo que comentar? Pues eso, ya lo he dicho”
Lo que pasa es que al parecer se me ha ido de las manos… ya no sólo hablo de la caca cuando hay necesidad… cuento a posteriori mis hazañas en el WC, narro anécdotas de días en que comí una se esas cosas que me resienten el estómago… en fin. Hablo de más… y fíjate si me he acostumbrado que me sorprendo cuando alguien que no me conoce tanto me mira con un gesto extraño mezcla de asco, deconcierto y disimulo.
Mi padre me dice que soy “escatológica”… y todo porque desde pequeña le persegía cuando se tiraba un pedo para disfrutar del olor. Mira, ahora que lo escribo (y recuerdo) esto me da asco hasta a mí… pero es cierto. Mi padre tomaba unos zumos de tomate llamados “V8”… pero no había manera… le prodicían gases… y así nos pasabamos la tarde… él se alejaba para tirarse pedos alegando que iba a buscar algo en otra habitación… y yo en cuanto detectaba aquel olorcillo (porque por mucho que se alejara aquello acababa extendiéndose por todo el apartamente) salía como alma que lleva el diablo a buscar el origen de aquella fuga de gas… para habernos grabado, de verdad que qué lástima yo!
Ya no hago esas cosas… pero sigo siendo escatológica. Recuerdo un año que hicimos amigo invisible en la universidad… mi compañera me regaló un par de detalles, entre ellos el cagón del Belén. Que existe, y no es una invención mía como creen muchos… es una figura que está agachada haciendo caca detrás del pesebre… dios me creó a su imagen y semejanza.
Hace poco otra amiga mía me regaló El Libro de la Caca… un libro que habla de la caca así, como yo… sin tapujos. No tiene desperdicio… unos dibujos, unos colores, unos ejemplos… lo escribió una Psicóloga en plan serio… pero es que es de coña!! Habla de los tipos de pedos, de los mochileros, de los que te tiras en el agua… de las formas, de los colores, de los olores… tremendo documento… lo he puesto, escato-lógicamente, en el baño como lectura de entretenimiento…
Y es que así soy yo, una cagona… antes pensaba que me costaba trabajo hacer caca a veces…. Decía: “me voy a fumar un piti para hacer caca”… y creía que la caca era resultado de el piti. Me dí cuenta de mi engaño cuando me descubrí el otro día retorciendo las piernas aguantando como podía, dando saltitos… y diciéndole a mi novio: “Corre, corre… dame un piti que me cago!”

En fin, que tengo que asimilarlo, que cuando la gente piensa en la caca se acuerda de mí… oye, y que mientras se acuerden… qué más da la razón! Así que yo en mi línea, educo a mi sobrino es esta creencia… y él ya lo sabe… le miro y digo frunciendo la nariz. Yo: “M m m m m m… el culo de Matteo…”. Él: “… huele a CACA”
Thali