De tres a cuatro

Posted in Las Causualidades, Las Gafas, Las Reflexibles | 1 Comment »

12 de enero de 2.010, 10:40am.

 

Llego a la oficina, y, por cuarto día consecutivo, me espera un paquete en recepción. El remitente, aparentemente Amazone France, aunque adivino que detrás se esconde un cuarto Rey Mago, que a falta de poder presenciarse en el salón de casa, nos hacen llegar todo su cariño vía Correos e Internet. El destinatario, aunque es mi nombre el que aparece en el paquete, en la mayoría de los casos es mi hijo Matteo, en otros, no sabría decir.

 

Primero fue un libro chino, YI KING (Le Livre des Transformations), una especie de Biblia de la sabiduría oriental, que aun no he tenido tiempo de ojear con calma, pero que para mi alivio ha sido traducido al francés, según he podido observar en un primer hojeo. Aparentemente a los Reyes no les basta con el yoga…

 

Luego llegaron un globo-cóptero (sí, sí, globo-cóptero = un globo + una hélice, y alehop, vuela!!!), para disfrute de mi hijo, y más aun, de mi marido; una cámara holográfica que ahora decora mi mesa de oficina, haciendo detenerse a más de un curioso; un xilófono de madera, tamaño piano de adulto, con el que Matteo nos deleita en unos conciertos infinitos, pero tengo que reconocer que con algo de talento… (dios mío, que no sea músico!!! –Esta observación merece mención a parte, pero si entro en las profundidades de mis temores ante la posibilidad de que mi hijo, que tiene de dónde heredarlo, se dedique al mundo artístico, en cualquiera de sus facetas, este post podría no terminar nunca, así que lo resumiré en una frase: “Hola, soy Vero, y mi madre es escultora”-).

 

Lo cierto es que no es la primera vez, en mi oficina ya han sido testigos de cómo mi padre, a través de una simple caja de cartón acortando distancias, nos obsequia con todo tipo de inimaginables (y mucho menos transportables!!) presentes, tales como una escoba de bruja, cajas musicales, un juego entero de marionetas, bolas de cristal con motivos variados dependiendo de la festividad que se aproxime, libros en todos los idiomas, caramelos y chocolates…

 

   

Finalmente hoy, se trataba de unos simpáticos muñequitos de madera, representando a una familia de CUATRO miembros: Papá, Mamá, Matteo, y… la niña??!!

  

… Habrá que esperar al viernes para saberlo!!

 

 

 

Vero

 

 

A ese cuarto Rey Mago, por que no pierda nunca su magia.

 

MUY FELIZ CUMPLEAÑOS

Posted in El monóculo, El pan nuestro de cada día, Las Causualidades, Las Gafas, Las Reflexibles, Lo que cuenta cada Cual, Lo que hay que ver!, Lo que mató al gato, Lo que me revienta los cojines, Los nudos en la lengua | 5 Comments »

Salvo mi 11º cumpleaños, y recuerdo que era el 11º porque faltó poco para que las dos velas puntiagudas que representaban sendos 1 se me clavaran en los ojos dejándome invidente de por vida, cuando una prima cuyo nombre no quiero delatar (tú sabes bien que eres tú, L.M.) colmó sus mejores fantasías jocosas restregándome la elaborada tarta de cumpleaños en toda la cara… pues decía, que, salvo ese desafortunado incidente, recuerdo con inmenso cariño todos y cada uno de mis 29 cumpleaños.

 

En gran medida se lo debo a mi padre, que, desde que tengo uso de razón, se ha esmerado, igual que hizo con la Navidad,  en darle a estas festividades un carácter de mágica fantasía que todo lo envuelve, tipo la musiquita del castillo de Disney. (No sé qué tiene esa musiquita, pero lo cierto es que casi alcanzada la treintena, cada vez que la oigo se me paran los pelos!!)

 

Como yo cumplo en agosto, siempre me ha pasado lo típico de que ninguno de tus amigos del cole está para celebrar tu cumple, pero en honor a la verdad, eso nunca me ha importado. Total, he pasado por 5 coles distintos entre los 3 y los 17 años (los 18 los cumplí en agosto, así que ya había terminado), lo que no me ha ayudado nunca a la hora de estrechar lazos con mis compañeros (respecto a esto tengo que añadir que hoy me arrepiento de no haberme esmerado más), y como durante toda mi edad media-infante y parte de mi adolescencia, mi única obsesión fue siempre volver a Puerto Rico, lo cierto es que el hecho de que mi cumpleaños coincidiera sistemáticamente con mis vacaciones en la Isla, me pareció siempre más una suerte que un motivo de queja. De hecho, sólo recuerdo 3 cumpleaños celebrados lejos de mi tierra: los 3 años los celebramos en Haití, en casa de mis abuelos, junto con el bautizo de mi hermana, y nos trajeron un burrito para dar vueltas por el jardín; los 8 los celebré en Madrid, en unas vacaciones de verano, justo un año antes de trasladarnos aquí de forma definitiva, cosas del destino… ; y los 28 los celebré en Las Vegas, en compañía de mi recién estrenado marido, en plena Luna de Miel. Fuimos a ver el espectáculo de “O”, del Cirque du Soleil. Mereció la pena saltarse la tradición.

 

Por lo demás, todos los cumpleaños que recuerdo han sido en Puerto Rico, bajo la mágica batuta de mi padre, y siempre con las mismas caras: Clau, Gemelas, Libe, Thali, bendito, cuando la dejábamos venir… Los escenarios: Plaza Acuática (una especie de AquaPark boricua que era mi pasión por entonces), Hacienda Carabalí y sus caballos, Kayaking en la laguna, más Plaza Acuática, y las inolvidables fiestas de pijamas “sólo chicas” en el Caribe Hilton, Normandie, o El Conquistador (Clau, nunca te agradeceré lo suficiente que dejaras a tu marido tirado un fin de semana para escaparte con nosotras y tu barriga de 8 meses a celebrar otro de mis ya tradicionales cumpleaños). Tranquilo Papi, nunca hubo verdadero peligro… Fue en una de esas en las que, paseando bajo la luna por los jardines del hotel, acabé besando al que hoy es uno de mis más adorados amigos, mas no mi marido pues además es homosexual. Esas cosas de la vida…!

 

 

Hoy no es mi cumpleaños, no. No es agosto, ni estoy en Puerto Rico, ni siquiera me rodean los de siempre. Estoy sola, frente a mi ordenador. Pero igualmente estoy de fiesta.
Hace un año colgábamos nuestro primer post, sin saber bien si sería el único, o si después de ese vendrían más, sin saber porqué lo hacíamos ni a quién exactamente iba dirigido.
Hoy, un año y 65 post después, sigo sin saber porqué lo hacemos, y mi idea de a quién va dirigido no es más certera tampoco, pero una cosa tengo clara, y es que, cada vez que surge una idea, cada palabra que escribo, cada texto que comparto… me acero un poquito más a esa magia.

 

 

 

Y que cuuuuumplas muuuuuuuuuchos más, tan-tan!!

Vero

 

Pagando “la lu”

Posted in El pan nuestro de cada día, Las Causualidades, Los nudos en la lengua | 3 Comments »

He aquí un pequeño extracto que amablemente me proporciona el Banco en relación a mis estados bancarios del ejercicio 2009…  

-Enero: Ingresos, escasos. Gastos, los propios de la fecha.
-Febrero: Ingresos, los mismos. Gastos, razonables.
-Marzo: Ingresos, idem. Gastos, siempre superando los ingresos, pero aún aceptables.
-Abril, mes del bonus: Ingresos, youhuhu. Gastos, no alcanzan los ingresos youhuhu!
-Mayo: Ingresos, en su triste media. Gastos, muy por encima.
-Junio: Ingresos, sin novedad. Gastos, siempre jodiendo.
-Julio: Ingresos, los de siempre. Gastos, in crescendo.
-Agosto: Ingresos, igual. Gastos, de vacaciones.
-Septiembre: Ingresos, nada ha cambiado. Gastos, siguen subiendo.
-Octubre: Ingresos, insuficientes. Gastos, alarmantes!

 

Pero… como dice mi madre “para que entre el dinero, hay que hacerle espacio!!” Por ahora no lo tenemos comprobado. Será porque aun no hemos gastado lo suficiente…?? Estamos en ello.

 

Así pues, de perdidos al río (expresión cuya “etimología” descubrí hace no mucho, y que viene a decir algo como “vaya, ya que no encuentro el camino de vuelta a casa, déjame seguir el río, que ese seguro me conduce a algún sitio”… optimista, sin duda), y siguiendo el sabio consejo de un amigo, que además de amigo es mi marido, y al compartir cuentas conmigo tiene mucho que decir al respecto, he optado por abonar la cuota anual de DeamHost, que nos permite mantener vivas Las Gafas de Vero y Thal y Cual, sin tener que vender el alma blogspot.com, ni asociarnos con un tal Pascual.

 

Así que, haced que merezca la pena esta sacrificio mío y vuestro… leed, comentad, y hasta mandadnos vuestros propios posts a bronik13@hotmail.com, que gustosamente los publicaremos el Las Gafas, dando así contenido y a la vez sentido a semejante despropósito.

 

PD: Y hablando de refranes y expresiones sin lógica aparente… alguien sabría explicarme el porqué de “Me la han metido doblada!”, queriendo significar “me han engañado, me la han colado”, pero lo que es más importante “sin que me de cuenta”. Cómo te la van a meter DOBLADA, y SIN QUE TE DES CUENTA?? Ya es raro que no te percates cuando va derecha, pero… doblada!! Hay cada insensible en este mundo…

 

Vero

Caracol, col, col.

Posted in El monóculo, El pan nuestro de cada día, Las Causualidades, Las Gafas, Las Reflexibles, Lo que cuenta cada Cual, Lo que hay que ver!, Lo que mató al gato, Lo que me revienta los cojines, Los nudos en la lengua | No Comments »

Señoras, señores, reducido pero muy estimado público de lectores…

 

NOS MUDAMOS!!!

Y como buen caracol, nos llevamos la casa a cuestas.

 

Las Gafas de Vero y Thal y Cual vuelve en una mejorada e innovadora segunda parte, “LAS GAFAS DE VERO Y THAL Y CUAL PASCUAL“.

http://lasgafasdeveroythalycualpascual.blogspot.com/

Allí nos vemos!!

 

Vero

Pipí, EN EL BAÑO!!

Posted in Las Causualidades, Lo que mató al gato, Lo que me revienta los cojines | 2 Comments »

Ya casi lo habíamos conseguido, la peor parte ya había pasado… atrás quedaban los pantalones orinados, y los calzoncillos color parduzco; atrás las carreras al baño cada 9 minutos, y la eterna pregunta en los labios: “quieres hacer pipí, caca, algo…?? seguro, mi amor??”.
Su vejiga se había acostumbrado, habíamos vencido: el pipí y la caca, en el baño, amén.

 

Entonces empezó la guarde…
Uno pensaría que, de un lugar que se hace llamar “centro de educación infantil”, y donde lo más que enseñan a los niños es a cantar “Yo tengo una casita que es así y así”, “El patio de mi casa es particular”, y “La Twibsy-Bipsy Araña”, no sería desmesurado exigir que además les transmitieran los beneficios y buenaventras del control de esfínteres… pues no! Más aún, en la mía, les desenseñan directamente.

 

El primer día, todo fue perfecto. El niño parecía encantado de retomar el curso después del verano. Se dio la vuelta, nos dijo adiós con la mano, y se alejó dando saltitos hacia su nuevo salón de “clases”. Volvió seco.
El segundo, llegó a casa y me informó de que “Matteo hizo un poco de pipí en el calzoncillo, pero sólo un poquito”
El tercer día, se meó tres veces, y justo antes de que lo fuéramos a buscar, y para rematar bien la faena, se cagó. Llegó a casa con tres mudas sucias en una bolsita, la primera suya, las otras dos, no. Vergüenza me dio devolverlas el día siguiente, pese a mis laboriosos esfuerzos por eliminar los restos fecales de mi “angelito”!

 

Ese día lo regañamos. “A Matteo no le gustan los baños del cole”, replicó, “Son pequeñitos. Matteo hace pipí en SU baño de SU casa”.

 

Desde entonces, ni una gota. Pero con ni una gota, me refiero a NI UNA GOTA!!! Ni en el calzoncillo, ni el baño, ni en ningún sitio!! Simplemente dejó de evacuar. Al llegar al cole, cerraba las compuertas, y así las mantenía hasta llegada la hora de salida, de donde salía escopetado hacia el primer arbolito de la calle y se desahogaba en un infinito torrente de orín contenido.

 

O al menos eso es lo que yo pensaba… hasta que el otro día, ya preocupada con su sobrenatural capacidad retentiva (y eso que yo soy famosa por el diminuto tamaño de mi vejiga, pudiendo incluso tener que levantarme para ir al baño hasta 8 veces en una hora!!), le pregunté porqué nunca hacía pipí en el cole, a lo que me contestó tan naturalmente “Es que, es que, es que -a veces le da con repetir lo mismo durante horas-… la profe le pone pamper (así llama a los pañales) a Matteo, y luego se lo quita y le pone calzoncillos” (Hago notar al lector que soy consciente de la tendencia de los niños a mentir, y no pretendo con esto excusar al mío de haber faltado al octavo mandamiento, pero… esta mentira, “me vuelve a poner los calzoncillos”, era demasiado elaborada..!!)

 

Con dos cojones y un palito!! -Como diría una amiga mía- Esa misma mañana había llamado para hablar con su profesora sobre su trauma sanitario, y me juró y perjuró que hacían todo lo posible, pero que por mucho que le llevaban al baño, el niño simplemente se negaba a hacer pipí. “Eso sí -me dijo- en los pantalones no se hace ni una gota!”
No te jode, si le pones pañales, cómo coño se va a mojar los pantalones??!!

 

Desde entonces le llevo con pañales… que al menos parezca iniciativa nuestra. Ya sabes, mejor equivocarte a sabiendas, que acertar a ciegas.

 

Hoy me despierto y leo en la portada de El Mundo Digital:

Si mañana el niño llega con el pelo mojado… al menos sabré que leen la prensa!!

 

Vero