MUY FELIZ CUMPLEAÑOS

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Salvo mi 11º cumpleaños, y recuerdo que era el 11º porque faltó poco para que las dos velas puntiagudas que representaban sendos 1 se me clavaran en los ojos dejándome invidente de por vida, cuando una prima cuyo nombre no quiero delatar (tú sabes bien que eres tú, L.M.) colmó sus mejores fantasías jocosas restregándome la elaborada tarta de cumpleaños en toda la cara… pues decía, que, salvo ese desafortunado incidente, recuerdo con inmenso cariño todos y cada uno de mis 29 cumpleaños.

 

En gran medida se lo debo a mi padre, que, desde que tengo uso de razón, se ha esmerado, igual que hizo con la Navidad,  en darle a estas festividades un carácter de mágica fantasía que todo lo envuelve, tipo la musiquita del castillo de Disney. (No sé qué tiene esa musiquita, pero lo cierto es que casi alcanzada la treintena, cada vez que la oigo se me paran los pelos!!)

 

Como yo cumplo en agosto, siempre me ha pasado lo típico de que ninguno de tus amigos del cole está para celebrar tu cumple, pero en honor a la verdad, eso nunca me ha importado. Total, he pasado por 5 coles distintos entre los 3 y los 17 años (los 18 los cumplí en agosto, así que ya había terminado), lo que no me ha ayudado nunca a la hora de estrechar lazos con mis compañeros (respecto a esto tengo que añadir que hoy me arrepiento de no haberme esmerado más), y como durante toda mi edad media-infante y parte de mi adolescencia, mi única obsesión fue siempre volver a Puerto Rico, lo cierto es que el hecho de que mi cumpleaños coincidiera sistemáticamente con mis vacaciones en la Isla, me pareció siempre más una suerte que un motivo de queja. De hecho, sólo recuerdo 3 cumpleaños celebrados lejos de mi tierra: los 3 años los celebramos en Haití, en casa de mis abuelos, junto con el bautizo de mi hermana, y nos trajeron un burrito para dar vueltas por el jardín; los 8 los celebré en Madrid, en unas vacaciones de verano, justo un año antes de trasladarnos aquí de forma definitiva, cosas del destino… ; y los 28 los celebré en Las Vegas, en compañía de mi recién estrenado marido, en plena Luna de Miel. Fuimos a ver el espectáculo de “O”, del Cirque du Soleil. Mereció la pena saltarse la tradición.

 

Por lo demás, todos los cumpleaños que recuerdo han sido en Puerto Rico, bajo la mágica batuta de mi padre, y siempre con las mismas caras: Clau, Gemelas, Libe, Thali, bendito, cuando la dejábamos venir… Los escenarios: Plaza Acuática (una especie de AquaPark boricua que era mi pasión por entonces), Hacienda Carabalí y sus caballos, Kayaking en la laguna, más Plaza Acuática, y las inolvidables fiestas de pijamas “sólo chicas” en el Caribe Hilton, Normandie, o El Conquistador (Clau, nunca te agradeceré lo suficiente que dejaras a tu marido tirado un fin de semana para escaparte con nosotras y tu barriga de 8 meses a celebrar otro de mis ya tradicionales cumpleaños). Tranquilo Papi, nunca hubo verdadero peligro… Fue en una de esas en las que, paseando bajo la luna por los jardines del hotel, acabé besando al que hoy es uno de mis más adorados amigos, mas no mi marido pues además es homosexual. Esas cosas de la vida…!

 

 

Hoy no es mi cumpleaños, no. No es agosto, ni estoy en Puerto Rico, ni siquiera me rodean los de siempre. Estoy sola, frente a mi ordenador. Pero igualmente estoy de fiesta.
Hace un año colgábamos nuestro primer post, sin saber bien si sería el único, o si después de ese vendrían más, sin saber porqué lo hacíamos ni a quién exactamente iba dirigido.
Hoy, un año y 65 post después, sigo sin saber porqué lo hacemos, y mi idea de a quién va dirigido no es más certera tampoco, pero una cosa tengo clara, y es que, cada vez que surge una idea, cada palabra que escribo, cada texto que comparto… me acero un poquito más a esa magia.

 

 

 

Y que cuuuuumplas muuuuuuuuuchos más, tan-tan!!

Vero

 

Pagando “la lu”

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He aquí un pequeño extracto que amablemente me proporciona el Banco en relación a mis estados bancarios del ejercicio 2009…  

-Enero: Ingresos, escasos. Gastos, los propios de la fecha.
-Febrero: Ingresos, los mismos. Gastos, razonables.
-Marzo: Ingresos, idem. Gastos, siempre superando los ingresos, pero aún aceptables.
-Abril, mes del bonus: Ingresos, youhuhu. Gastos, no alcanzan los ingresos youhuhu!
-Mayo: Ingresos, en su triste media. Gastos, muy por encima.
-Junio: Ingresos, sin novedad. Gastos, siempre jodiendo.
-Julio: Ingresos, los de siempre. Gastos, in crescendo.
-Agosto: Ingresos, igual. Gastos, de vacaciones.
-Septiembre: Ingresos, nada ha cambiado. Gastos, siguen subiendo.
-Octubre: Ingresos, insuficientes. Gastos, alarmantes!

 

Pero… como dice mi madre “para que entre el dinero, hay que hacerle espacio!!” Por ahora no lo tenemos comprobado. Será porque aun no hemos gastado lo suficiente…?? Estamos en ello.

 

Así pues, de perdidos al río (expresión cuya “etimología” descubrí hace no mucho, y que viene a decir algo como “vaya, ya que no encuentro el camino de vuelta a casa, déjame seguir el río, que ese seguro me conduce a algún sitio”… optimista, sin duda), y siguiendo el sabio consejo de un amigo, que además de amigo es mi marido, y al compartir cuentas conmigo tiene mucho que decir al respecto, he optado por abonar la cuota anual de DeamHost, que nos permite mantener vivas Las Gafas de Vero y Thal y Cual, sin tener que vender el alma blogspot.com, ni asociarnos con un tal Pascual.

 

Así que, haced que merezca la pena esta sacrificio mío y vuestro… leed, comentad, y hasta mandadnos vuestros propios posts a bronik13@hotmail.com, que gustosamente los publicaremos el Las Gafas, dando así contenido y a la vez sentido a semejante despropósito.

 

PD: Y hablando de refranes y expresiones sin lógica aparente… alguien sabría explicarme el porqué de “Me la han metido doblada!”, queriendo significar “me han engañado, me la han colado”, pero lo que es más importante “sin que me de cuenta”. Cómo te la van a meter DOBLADA, y SIN QUE TE DES CUENTA?? Ya es raro que no te percates cuando va derecha, pero… doblada!! Hay cada insensible en este mundo…

 

Vero

Caracol, col, col.

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Señoras, señores, reducido pero muy estimado público de lectores…

 

NOS MUDAMOS!!!

Y como buen caracol, nos llevamos la casa a cuestas.

 

Las Gafas de Vero y Thal y Cual vuelve en una mejorada e innovadora segunda parte, “LAS GAFAS DE VERO Y THAL Y CUAL PASCUAL“.

http://lasgafasdeveroythalycualpascual.blogspot.com/

Allí nos vemos!!

 

Vero

Desconocidos con derecho a roce!!

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Desconocidos con derecho a roce

Odio la rutina, pero necesito determinados actos que se repitan día tras día a la misma exacta hora… me hacen sentir que estoy dónde y cúando debo estar.

Insisto, no es que me guste, es que necesito la repetición sistemática de actividades para sentirme en mi lugar. Y por ello todos los días a las 9:15 desayuno en el Sandwich Club un café para llevar con mucha leche templada (pero más caliente que fría) con medio sobre de azúcar. No bailo al son de Living la vida loca, no llevo en mi alma tatuado un carpe diem marcado a pinchazo lento y mi lema de vida no es aquí te pillo y aquí te mato.

Nunca me lo llevo … pero me gusta el vaso “take away” con su tapita y su huequito perfecto para sorber traguitos dosificados en movimiento.

Pues lo que sucede cuando estás todos los días en el mismo sitio a la misma hora es que las cosas que suceden a tu alrededor van organizándose también en torno a tu cíclico hábito. Poco a poco vas conociendo las caras de los que te acompañan en tu rutina, van dejando de ser completos extraños para pasar a ser una parte fundamental escenario diario.

Lo curioso es que te das cuenta de su existencia exactamente el día que uno de los elementos falta… el ser humano funciona así en todas las áreas de su vida, sólo se da cuenta de la presencia de algo cuando deja estar presente.

Así descubrí yo que tenía un compañero de desayuno. Un desconocido con el que había compartido al menos 140 cafés… él en su mesa, yo en la mía… una mirada de roconocimiento inconsciente y 10 minutos uno al lado del otro sin mediar palabra… así unos largos 7 meses… y yo sin saberlo.

Fue hace un mes que me dí cuenta de su existencia debido a su ausencia. Lunes nada, martes mosqueo… y el miércoles me pregunto: ¿dónde está el hombre que se sienta todos los días en esa mesa? Apareció en mi mente su clara imagen como si de un familiar se tratase, recordaba su pelo, su color de ojos, su postura… y a penas sabía su nombre!!

Al principio me comí la cabeza: le habrán despedido?, estará enfermo?, habrá cambiado de cafetería?… decidí que estaba de vacaciones para no volverme loca. Y el jueves apareció… aliviada le miré con complicidad y cierto gesto de reproche preocupado. Me respondió con la mirada como adivinando mi preocupación. Su gesto me dijo: “Sí, he estado unos días fuera”. Y algo más: “Siento no haberte avisado, no volverá a suceder”.

Y desde entonces hemos entablado esta relación… que no va más allá de un simple “buenos días” “mañana nos vemos”… y es que no tendría sentido llevarlo más lejos, perdería toda su magia… y los dos lo sabemos.

Pero no sólo desayunamos este señor de 40 y tantos años bien llevados y yo… hay más personajes en esta representación matutina. Pero hay dos que captan toda mi atención.

Él llega a las 9:15… mira a los lados impaciente deseando con los ojos encontrárla allí sentada. Pero ella casi, casi, casi siempre se hace esperar. Él se pide su café… y ansioso intenta disfrutar del desayuno, comosi fuese esa la razón que le impulsase a estar en la cafetería.

Por fin ella aparece… los dos se miran con nerviosismo de primeros novios a la salida del colegio… él se levanta de nuevo en busca del café de ella, fiel al ritual, y ella toma asiento reconquistándole a cada movimiento, segura de sí misma, pero con aires de inocencia fingida. No me creo nada!!

Ella es vital… una madurita sexy, juvenil, pero con lo bueno que le dan sus años de experiencia. Él, creo yo, es un pobre tonto que está reviviendo sus amores fracasados de instituto, pero con un final feliz 35 años más tarde… cada día no cree su suerte, y creo que cada día se despide de ella pensando que fue el último, y cada día regresa a la cafetería sin esperanza de encontrarla allí… y sufre creyendo que aquello fue un sueño finito, hasta que ella le regala su simple presencia una mañana más… eternamente agradecido.

Y es que no entiendo nada… una vez los cuatro, los dos café y los dos protagonistas…comienza un, nada disimulado, juego de caricias, confidencias al oído, manitas nerviosas, besitos y besos de Harrison Ford… es un escándalo.

Tanto amor levanta sospechas… pero no soy capaz de juntar las piezas de este puzzle en el que sólo ellos parecen encajarse el uno al otro a la perfección. 

No están casados (entre ellos, al menos) porque llegan cada día por separado.

Casados con otros? Ella no lleva alianza, asumo que no.

A él no consigo verle las manos, siempre por debajo de las faldas de ella. Asumo que sí.

¿Son amantes? ¿Por qué han escogido una cafetería de un parque empresarial como su madriguera de amor cautivo? Además, ¿trabajan en ese mismo parque empresarial? Trabaja él allí? Ella? Los dos? Ella suele ir informal… ahí radica su encanto, no es presuntuosa, pero sabe exactamente dónde está cada uno de los mechones de su aparentemente alborotada melena cobriza. Asumo que no trabaja, o al menos no tiene el horario estándar de clase media.

Él va de traje, como un pincel (planchado por una mujer florero leal, me temo). Él va a trabajar a algún sitio, eso es seguro. Y su oficina no puede estar muy lejos… estamos hablando de que son las 9:25 de la mañana… y el horario estándar de clase media marca que a las 9:30 se entra a currar, como tarde… así que su lugar de trabajo está a menos de 5 minutos de el lugar donde se magrea con una mujer que evidentemente no es su señora? En qué descarada cabeza cabe este absurdo comportamiento?!

Deduzco que él está casado (con la pobre diabla que así planchaba, así así… ) porque no se ven durante el fin de semana. Claro, él está ahí, de sábado cumpliendo con la otra cara de la moneda que es su doble vida… sé que no se ven los fines de semana porque los lunes sí que se cogen con ganas. Los lunes son los días más felices para Fulanita de Tal y Menganito de Cual… bueno, para él seguro, de ella no me fío nada!!

Pero pongamos que no están casados (con otros)… que son una pareja “anormalmente” enamorada… libres de amarse fuera de pecado, vamos… que no hay nada turbio en esta relación tan idílica. Igualmente… ¿a qué coño viene tanto besuqueo en tu lugar de trabajo? ¿Quién se mete mano en la cafetería en la que puede desayunar su jefe? ¿Qué pasa con las normas sociales? ¿Con los tabúes? ¿Dónde quedó la marca de los golpes en los nudillos de la regla de 30 cm que empuñaba un cura represor? ¿Qué hay del que dirán y del donde metas la olla no metas la p…?

Necesito entenderlo… necesito sentarme un día en su mesa y preguntarles abiertamente, sin rodeos: “Buenos días, bueno…¿alguién me puede explicar qué coño está pasando aquí?”

Aunque por otro lado… este misterio llena mis mañanas de dudas, de simbolismos, de una curiosidad que me da vidilla… y me viene bien, los lunes lo agradezco más que nunca, son el día más duro… pero gracias a la extraña pareja lo llevo mejor… por supuesto de la mano de mi compañero de desayuno… quien disfruta tanto como yo de los encuentros no furtivos de los amantes del Sandwich Club.

 

Thali

Enredos de la lengua

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Acabo de leer en Internet que la lengua NO es el músculo más fuerte del cuerpo humano!!??

http://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid=20060629211411AAIYsuv

 
En mi caso, seguro que se equivocan. Yo hablo hasta por los codos, así que, junto con éstos, los codos me refiero, estoy segura de que mi lengua es el conjunto muscular más fuerte de mi cuerpo… Y que esto no lleve a malos entendidos, que a veces son peligrosos.

 

Sin ir más lejos, hace unos meses, le preguntaba mi marido a la chica que nos cuida al niño si estaba contenta con su trabajo, con nosotros, en definitiva, si estaba a gusto en casa. La chica le miró sonriendo, y algo tímida, le dijo: “Señor, tan a gusto estoy, que de aquí no me voy hasta que no me corra!”. Mi marido tardó semanas en poder mirarla a los ojos.

Aunque, tengo que reconocer que, para esto de los malentendidos, el chico tiene especial propensión.
Así, por ejemplo, la experiencia le ha enseñado que en Perú, cuando uno se “vacía”, aunque también se hace en solitario, no es como consecuencia de una mala digestión; que en Argentina “coger” a un perro y darle cariño no está muy bien visto; que en Puerto Rico una araña no es precisamente un “bicho” enorme y peludo; y que su apodo “Pato” significa maricón en mi tierra.

 

Quizás por eso, cuando a las pocas horas de conocernos, me preguntó si echaba de menos mi país, no parpadeó ante la respuesta: “Sí, me gusta España -le dije- aquí se chupa mucho (vino), y a mi me enaaaaanta chupar!”.

 

Eso sí, se casó conmigo ; )

 

Vero